El director de la excavación arqueológica submarina de Binisafúller, Octavio Pons, declaró ayer que el pecio tiene un gran interés científico por lo que cree necesario un estudio en profundidad. Las manifestaciones de Pons llegan después de finalizar un taller de arqueología bajo el mar en la que se delimitó el perímetro del yacimiento. «Es un barco único en todo el Mediterráneo tanto por su estructura como por al carga que llevaba, unas 180 ánforas» señaló Pons.
El investigador apuntó que los trabajos de los últimos días han corroborado la existencia de más material para estudiar y zonas de la estructura del buque que no se han podido estudiar hasta la fecha y que serían de un interés innegable para la comunidad científica. Pero Pons apostilló que «ahora el problema no es tanto calcular el coste de una excavación como saber si después se podría conservar todo el material que se extraiga». Los restos arqueológicos que han pasado tanto tiempo bajo el mar necesitan de unos cuidados especiales antes de poder exponerse. De lo contrario se rompen. «Si no podemos guardarlos en tierra es mejor mantener los restos bajo el agua. No vamos a destruir el material porque si».
Los Amics del Museu de Menorca que impulsaron el taller de arqueología en Binisafúller analizarán en los próximos cuatro meses las posibilidades de realizar una excavación a gran escala y con la posibilidad de conservar los restos que se consigan. «Hay que hacer un proyecto muy serio para saber el coste exacto. Reunirnos con instituciones y empresas para ver los apoyos económicos que tenemos y decidir. Pero hacer algo antes de Pascua se me antoja muy complicado» señaló Pons.
Hay que señalar que el pecio hundido en Binisafúller esta fechado en el siglo IVantes de Cristo. Al parecer se trataba de un barco mercante que partió de Alicante, previsiblemente, con destino a la península Itálica. Cuando estaba en la costa menorquina zozobró.
En los años 70 ya se realizó una primera excavación para estudiar sus restos. El año pasado se continuó con la labor aplicando los nuevos conocimientos en la materia existentes.
En los últimos diez días Binisafúller acogió un taller para iniciarse en la arqueología submarina que permitió, al mismo tiempo, delimitar el alcance del yacimiento mediante catas y sondeos.
Fuente: Ultima Hora Digital