El asentamiento romano del Vilarenc, que data del siglo I antes de Cristo, fue la primera excavación con planteamientos científicos que se realizó en Catalunya, ya en el año 1882.
Comenzó a excavarse en la época de la Mancomunitat de Josep Puig i Cadafalch. De hecho, el asentamiento romano del Vilarenc de Calafell fue de los primeros en Catalunya que comenzó a excavarse con planteamientos científicos. Corría 1882 y ya se dibujaron planos de las actuaciones a realizar y de las intervenciones.
Pero aquellos restos quedaron arrasados cuando a finales del XIX se roturó el terreno para plantar viñas. Nunca más se supo del asentamiento hasta 1967, cuando por casualidad, aparecieron en la zona restos de unas cisternas que aún se conservan. Los historiadores desconocían si estas cisternas tenían relación con la antigua villa. O es que había otra bajo el suelo.
20 años después
La duda duró 20 años. En 1988 se supo que la zona se urbanizaría y se hizo una excavación para determinar qué encerraba el subsuelo. Y apareció una villa perfectamente definida y que se cree no tenía nada que ver con la destrozada. El asentamiento quedó protegido y desde 1989 se han realizado intervenciones prácticamente anuales pero de escasa intensidad.
No ha sido hasta ahora que la villa romana del Vilarenc muestra sus secretos de la historia de Calafell. Ya se ha iniciado la consolidación y la reconstrucción de sus muros. El arqueólogo Jordi Jornet señala que la villa podría haber estado ocupada entre el siglo I antes de Cristo y el III d. C.
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Fuente: Diari de Tarragona