La asociación cultural Los Dólmenes, creada en torno al patrimonio histórico del norte de la cornisa aljarafeña, ha elevado a la Consejería de Cultura y al Ayuntamiento de Camas (Sevilla), una denuncia sobre el “abandono y deterioro” que sufre el cerro de El Carambolo, donde en 1958 fue descubierto el famoso tesoro homónimo y que oculta aún unos vestigios que los arqueólogos atribuyen a un antiguo santuario fenicio dedicado a la diosa Astarté. Los terrenos en cuestión fueron adquiridos en el año 2000 por el grupo inmobiliario Gabriel Rojas, para construir un hotel que nunca ha visto la luz.

El cerro de El Carambolo, donde antiguamente se ubicaba la Sociedad de Tiro Pichón, fue el 30 de septiembre de 1958 el escenario de uno de los mayores descubrimientos del pasado de la provincia y de toda Andalucía; las ruinas de una antiquísima construcción y un tesoro de 21 piezas de oro labradas al estilo oriental y cuyo origen se remonta a los siglos VII y VIII antes de Cristo.

En manos privadas

Los suelos del cerro fueron adquiridos en el año 2000 por el grupo Gabriel Rojas, al objeto de construir un hotel de 150 habitaciones que integraría las ruinas del santuario, —principalmente vestigios de cimentaciones de adobe—, mediante un centro de interpretación. No obstante, y pese a que todavía sigue a la espera la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) anunciada para este entorno, las restricciones dictadas desde la Consejería de Cultura a esta iniciativa motivaron que en 2009, el citado grupo inmobiliario ofertase los terrenos a la Administración autonómica.

Según la denuncia, formalizada el pasado 8 de marzo y recogida por Europa Press, un ciudadano comunicó a la organización cultural el “estado de abandono y deterioro” de dicho entorno y los propios miembros del colectivo comprobaron ‘in situ’ la situación del cerro de El Carambolo, realizando incluso un reportaje fotográfico que acompaña a la denuncia. En su denuncia, el colectivo cultural ‘Los Dólmenes’ alerta de que el cerro que alberga los vestigios del antiguo santuario fenicio acoge “permanentemente una escombrera y basurero en los que se acumulan restos de botellas rotas y bolsas de plástico”, todo ello ocasionando un “rápido deterioro” de la zona.

Deber de conservación

El entorno del yacimiento arqueológico, según la denuncia, “se encuentra en un grave estado de abandono, sin que se hayan practicado las preceptivas actuaciones de protección y conservación del patrimonio”. A tal efecto, recuerda la organización “que el deber de conservación de los bienes integrantes del Patrimonio Histórico Andaluz, se hallen o no catalogados, entre los que se encuentra el arqueológico, es una obligación de las personas propietarias o titulares de derecho”, invocando así la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía.

Así, la citada asociación cultural reclama a las administraciones “las medidas necesarias para frenar el proceso de deterioro y abandono del Cerro del Carambolo y que para esto se realicen las actuaciones obligatorias de protección y custodia del yacimiento arqueológico (…), instando a la propiedad del terreno a que acometa la obligatoria intervención de conservación sobre el patrimonio arqueológico, o en su caso y sin más dilación, que actúen de oficio las administraciones competentes”.

Fuente: 20 Minutos

El Consejo de Gobierno vasco ha aprobado el Decreto por el que se califica como Bien Cultural, con la categoría de Conjunto Monumental, la Zona Arqueológica del Conjunto de Portilla, en Zambrana (Álava). A partir de este momento, el Departamento de Cultura inscribirá dicha zona arqueológica en el Registro de Bienes Culturales Calificados, adscrito al Centro de Patrimonio Cultural Vasco.

La aprobación de este Decreto se notificará al Ayuntamiento de Zambrana, a los departamentos de Euskera, Cultura y Deporte y de Medio Ambiente y Urbanismo de la Diputación Foral de Álava, así como al Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca del Gobierno vasco, y se instará al Ayuntamiento de Zambrana para que proceda a la adecuación de la normativa urbanística municipal a las prescripciones del régimen de protección que se determina para dicho Conjunto Monumental.

Los límites que se han señalado para este conjunto son aquellos considerados suficientes para la protección del poblamiento a lo largo de su historia y que, en buena medida, se ajustan a las líneas naturales que configuran el terreno.

Así, la línea de delimitación al norte será la del camino que lleva a Portilla por ese lado, más allá de la fuerte caída que presenta el terreno en esa zona; al sur, las dos líneas de barrancos, con algunas peñas aisladas, a modo de atalayas, dentro de la delimitación; al este, también servirá de límite la línea de inflexión del terreno, justo donde comienza a subir éste de nuevo, y al oeste, la línea próxima y paralela al camino que, desde Portilla, sube al castillo.

DESCRIPCIÓN

El Conjunto de Portilla se localiza al sudeste del pueblo de Portilla de Ibda, desde el que será fácil su acceso, en un lugar elevado (a 793 metros la cima). Presenta un gran dominio visual, tanto hacia Zambrana y Berantevilla (al oeste y norte) como buena parte de la Cuenca de Miranda de Ebro.

Si bien al lugar se le identifica tradicionalmente bajo la denominación de Castillo de Portilla, se trata de un yacimiento mucho más amplio y complejo, por lo que se ha optado por esta denominación de Conjunto de Portilla.

El Conjunto de Portilla es un yacimiento en el que sucesivas campañas de investigación arqueológica han constatado la ocupación del área desde la Protohistoria a la Edad Moderna. Concretamente, se han recuperado restos del Bronce Final – Hierro I, tardorromanos y de la Edad Media (entre los siglos XI al XIV), así como algunos restos puntuales que perduran hasta el siglo XVIII.

Actualmente, lo más visible y que identifica al yacimiento, son los extraordinarios murallones de piedra que conserva, cerco de la que fue villa medieval de Portilla, los paredones de su derruida iglesia, así como el cerco y torreón del castillo en la zona más elevada del emplazamiento.

Sin embargo, más allá de los estrechos muros de la fortaleza y villa medievales, el poblamiento se extiende tanto al sur como al oeste, con restos destacables que permiten asegurar su cronología más antigua.

Fuente: Europa Press

Serpiente gigante

El reciente descubrimiento de una monstruosa serpiente prehistórica ofrece respuestas sobre el pasado y plantea preguntas para el futuro.

Con un peso de más de una tonelada y 14 metros de largo, esta culebra gigante era capaz de tragarse a un cocodrilo entero sin mostrar siquiera un bulto.

Hace unos años, sin embargo, los científicos ni siquiera sabían de su existencia.

“Uno no espera encontrar una boa de 14 metros ni en los sueños más arriesgados. La serpiente más grande de hoy representa la mitad de ese tamaño”, dice Carlos Jaramillo, científico del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y miembro del equipo que realizó el descubrimiento.

Un mundo de reptiles perdidos

Se cree que la serpiente bautizada con el nombre de “Titanoboa” era pariente lejana de la anaconda y la boa constrictor, y no era venenosa (no necesitaba serlo).

En su lugar, aplastaba a su presa con una fuerza de constricción de más de 180 kilos por pulgada cuadrada: el equivalente al peso de un puente de Brooklyn y medio.

El Cerrejón, ColombiaEl Cerrejón, la mina de explotación de carbón a cielo abierto, en donde fueron hallados los fósiles.

Los fósiles quedaron expuestos por la excavación en la enorme mina de carbón a cielo abierto de El Cerrejón, en el norte de Colombia. En 2002, científicos habían descubierto en ese lugar los restos de una selva tropical de la era del Paleoceno; tal vez la primera del planeta.

Así como hojas y plantas fosilizadas, desenterraron reptiles tan grandes, que desafiaban a la imaginación.

“Lo que encontramos fue un mundo gigantesco de reptiles perdidos; tortugas del tamaño de una mesa de cocina y los cocodrilos más grandes en la historia de los registros fósiles”, dice Jonathan Bloch, un experto en la evolución de los vertebrados en la Universidad de Florida.

También hallaron las vértebras de una serpiente colosal.

“Después de la extinción de los dinosaurios, este animal, la titanoboa, fue el depredador más grande en la superficie del planeta durante al menos 10 millones de años”, afirma el Dr. Bloch. “Este fue un animal importante en todo sentido de la imaginación”.

Búsqueda de calaveras

Pero los científicos necesitaban el cráneo de la serpiente para llevarse una idea total de cómo lucía, qué comía y cómo podría relacionarse con especies modernas. El año pasado, un equipo se propuso encontrarla, con pocas expectativas de éxito. Debido a que los huesos de la calavera de una serpiente son tan frágiles, pocos sobreviven.

“A diferencia de nuestras calaveras, las de las serpientes no están fusionadas. En cambio, están conectadas con tejido”, señala el Dr. Jason Head, especialista estos reptiles de la Universidad de Nebraska.

“Cuando el animal muere, el tejido se decompone y todos los huesos individuales generalmente se dispersan. Son muy delgados y frágiles también y con frecuencia son destruidos. Gracias a que la titanoboa es tan enorme y los huesos de la calavera tan grandes, se trata de una de las pocas serpientes que llegan al registro fósil”.

Para su asombro, el equipo recuperó los restos de tres calaveras, con los cuales el reptil pudo ser reconstruido con exactitud por primera vez.

Desde ahí, fueron capaces de obtener una mejor sensación de cómo vivía y lucía la titanoboa. Ahora hay una réplica de tamaño natural en el Museo Smithsonian de Historia Natural en Washington, que comenzará una gira a nivel nacional en 2013.

Aparte de la emoción de descubrir una nueva y enorme especie de serpiente, el reptil puede decir mucho a los científicos sobre la historia del clima de la Tierra, y ofrecer un vistazo de los posibles efectos del actual calentamiento global.

Las serpientes no son capaces de regular su propia temperatura y dependen del calor externo para sobrevivir.

“Creemos que la titanoboa alcanzó este gran tamaño porque era mucho más cálido en el ecuador después de que los dinosaurios murieron hace 60 millones de años”, afirma Bloch. “Pensamos que por eso los reptiles eran en general más grandes.

Esa habilidad para desarrollarse en un clima caliente podría ser relevante en el caso de que las temperaturas globales se eleven según las proyecciones de los científicos especializados en el clima, agrega Bloch.

“Es la prueba de que los ecosistemas pueden prosperar a temperaturas de los niveles que se están proyectando en el curso de los próximos 100 ó 200 años”.

¿Retorno de la titanoboa?

Pero los cambios climáticos que produjeron la titanoboa tomaron millones de años. Los científicos tienen menos certeza acerca de los efectos del cambio repentino de temperatura.

“La biología es asombrosamente adaptable. Los climas y continentes cambiables son el combustible de la evolución. Pero las cosas que ocurren muy rápidamente pueden resultar en los tipos de cambio que podríamos no ver muy positivamente”, señala Bloch.

Del mismo modo que son más calientes, los niveles de dióxido de carbono también eran 50% más altos durante el periodo de la selva de Cerrejón.

“Una gran lección que estamos aprendiendo de los fósiles en Cerrejón es que las plantas tropicales y el ecosistema en general tienen la habilidad de hacer frente a las altas temperaturas y los altos niveles de dióxido de carbono, otra importante preocupación con la actual tendencia del calentamiento global”, expresa el Dr. Jaramillo.

“Quizás las plantas y animales de los trópicos de hoy ya tenían la capacidad genética de lidiar con el calentamiento global”.

¿Significa eso que la titanoboa podría regresar algún día?

“Al aumentar la temperatura, existe la probabilidad de que regrese”, dice Jaramillo. “Pero toma tiempo geológico desarrollar una nueva especie. Podría tardar un millón de años, ¡pero tal vez vuelva!”.

Fuente: BBC

zoom

Grima, Cano, Lorrio, Aguilera e Isabel Belmonte, alcaldesa.

El Instituto de Estudios Almerienses ha presentado ya el primer volumen de la serie Arqueología de la Colección Historia, Almería, un Museo a Cielo Abierto. Y lo hizo en un acto celebrado el pasado sábado en la Oficina de Correos del municipio de Antas que fue presidido por la propia Alcaldesa, Isabel Belmonte; el Director del IEA, Rafael Leopoldo Aguilera; Juan Grima (autor); Juan Alberto Cano García (coordinador de la obra y autor); Alberto Lorrio Alvarado (autor); Julián Pérez Flores (biznieto de Pedro Flores) y Miguel Naveros (presentador de la obra).

Con este volumen se inicia la serie Arqueología de la Colección Historia del Instituto de Estudios Almerienses (IEA). Esta obra recopila las actas de las jornadas arqueológicas del mismo nombre, celebradas en el año 2009, que tuvieron por objeto poner de manifiesto el trabajo realizado por Luis Siret en tierras almerienses y rendirle un homenaje a su memoria. Almería es tierra de arqueología desde que los hermanos Siret la pusieron en el mapa de esta ciencia a finales del siglo XIX y la convirtieron muy pronto en una de las más importantes en la investigación prehistórica europea. Es deseo del IEA poder contribuir al conocimiento de nuevas investigaciones realizadas en torno a la figura de Siret a la vez que difundir el gran legado patrimonial almeriense muy diseminado desde que este pionero excavara multitud de yacimientos, poblados o necrópolis y diera a conocer, por ejemplo, la culturas de Los Millares o El Argar. El Director del IEA agradeció la acogida que tuvo por parte del Ayuntamiento de Antas, que demostró su compromiso con el saber provincial acogiendo esta importante presentación. Cabe destacar el trabajo de Juan Alberto Cano García, del Departamento de Historia del Instituto de Estudios Almerienses; así como de los autores de este importante volumen: Martín Almagro Gorbea, Juan Grima Cervantes, Francesc Gusi i Genner, Alberto Lorrio Alvarado, Ignacio Martín Lerma y Juan Alberto Cano García; y del propio coordinador del acto: Julián Pérez Flores (biznieto de Pedro Flores).

Fuente: El Almería

Imagen del interior de la cueva de Wonderwerk, donde se han encontrado los restos de las hogueras de hace un millón de años Michael Chazan / Universidad de Toronto

Los Homo erectus que vivían en el sur de África hace un millón de años ya preferían comer la carne asada que cruda, según demuestran restos de vegetales y de huesos chamuscados descubiertos en la cueva de Wonderwerk (Sudáfrica).

El hallazgo, que se presenta esta semana en la revista científica PNAS, aporta la prueba más antigua de uso del fuego por parte de los ancestros humanos. Hasta ahora, la prueba más antigua correspondía a restos de hace unos 750.000 años hallados en Israel.

Los humanos que ocuparon la cueva de Wonderwerk en aquella época comían “mamíferos de tamaño mediano y también algunas tortugas”, ha informado por correo electrónico Michael Chazan, antropólogo de la Universidad de Toronto (Canadá) y codirector de la investigación. “La identificación de las especies exactas está en curso”.

Los investigadores han identificado abundantes restos de hogueras en el interior de la cueva, lo que indica que los Homo erectus de aquella región ya utilizaban el fuego de manera sistemática hace un millón de años. La posición de los huesos de los animales calcinados confirma que fueron asados e ingeridos en el interior de la cueva.

Más allá de su utilidad para cocer alimentos, “el fuego fue un avance crucial para la humanidad porque facilitó que los grupos se reunieran alrededor de una hoguera, estimuló una mayor comunicación y cohesión social y ayudó a estructurar grupos más complejos”, destaca Eudald Carbonell, director del Institut de Paleoecologia Humana i Evolució Social. Los restos de hogueras hallados en la cueva de Wonderwerk “adelantan en 300.000 años la fecha de esta transición hacia una mayor complejidad”.

La identificación de las hogueras ha sido posible gracias al análisis microscópico de los restos hallados en la cueva. Los investigadores han recurrido a estos análisis porque el estudio macroscópico no aclaraba si las plantas y los animales habían sido transformados por la acción del fuego o simplemente por la acción del tiempo. Según los resultados presentados en PNAS, los restos fueron sometidos a temperaturas superiores a 400 grados centígrados e inferiores a 700.

Para alimentar el fuego, los ocupantes de la cueva utilizaron hojas, hierbas y arbustos. Curiosamente, no se han encontrado en las hogueras restos de grandes troncos de madera.

El descubrimiento, sostienen sus autores, confirma la hipótesis de Richard Wrangham, primatólogo de la Universidad de Harvard (EE.UU.), para quien los Homo erectus ya estaban adaptados a una dieta basada en la cocción de alimentos. Si esta hipótesis es correcta, el uso sistemático del fuego tendría casi dos millones de años de antigüedad. Según prevé Michael Chazan, con las técnicas de análisis microscópico aplicadas en la cueva de Wonderwerk. en los próximos años descubrirse restos de hogueras más antiguas.

Fuente: La Vanguardia

Capiteles corintios encontrados en el nuevo eje monumental de Oxirrinco Misión Oxirrinco

La misión catalana que trabaja en la antigua ciudad de Oxirrinco ha finalizado la campaña de excavacióncon una inesperada sorpresa: el hallazgo de unos1.200 peces enterrados en la necrópolis. “Nunca habíamos visto nada parecido, pensamos que se trata de un ritual”, explica Josep Padró, director de la misión liderada por egiptólogos de la Universitat de Barcelona. Todos fueron depositados en el mismo momento “formando capas entre estores vegetales”, precisa la arqueóloga Maite Mascort.

La hipótesis que baraja el equipo de egiptólogos es que “debajo de estos peces haya algo más”, sigue Mascort. “Quizás fueron depositados como ofrenda encima de una tumba”, añade. “Nos ha costado mucho dejar la excavación para el año que viene, pero así es el trabajo del arqueólogo”, se lamenta.

El equipo ha extraído miles de espinas de estos peces y ahora está trabajando en determinar de qué especie se trata. “Ya que estamos en la ciudad de Oxirrinco, estaría bien que fueran oxirrincos, pero el hallazgo continua siendo igual de interesante si se trata de otros peces”, opina Mascort. “Hay ejemplares grandes y pequeños que podrían corresponder a una misma especie o a más de una”, detalla Padró.

El pez oxirrinco se relaciona con la divinidad Tueris, que en esta localidad tomaba la forma de pez “con los cuernos de la diosa Hathor y el disco solar, relacionada con la inundación”, aclara el egiptólogo.

Hasta ahora sólo se tenía constancia, en publicaciones antiguas, del hallazgo de “oxirrincos en el norte de la ciudad, pero momificados y con su sarcófago”, añade Padró. También se habían encontrado en algunas tumbas “los restos de un pez, pero sólo uno, y que habíamos interpretado como una ofrenda alimentaria”, apunta Mascort. “Quizás ahora nos tendremos que replantear otro significado ritual”, aventura.

Otro de los interrogantes a desvelar es la datación de los peces, encontrados en niveles inferiores a los restos romanos de la necrópolis. De hecho, días antes del hallazgo desenterraron una estatua funeraria entera de un metro de altura y una cabeza, ambas de mujer. “Seguramente romanas, una de ellas lleva la corona de la justificación, de los que ya han pasado el juicio de Osiris”, explica Mascort.

Eje monumental con capiteles

Además de los peces, esta campaña de excavación en Oxirrinco también ha obtenido otro resultado destacado: se ha encontrado un eje monumental que atraviesa la necrópolis hasta llegar al Osireion, un templo subterráneo dedicado al dios Osiris, único en Egipto y excavado en campañas anteriores. “Ha salido una calle con porches, columnas impresionantes, capiteles corintios y arquitrabes”, detalla Padró. “Se trataría de un eje viario muy importante, seguramente con funciones religiosas, que coincide con una calle que se aprecia en las fotografías aéreas”.

El eje monumental con columnas derruidas en la necrópolis de Oxirrinco Misión Oxirrinco

Antes de finalizar la campaña, también se ha podido empezar a excavar el primer edificio de este eje. “Se trata de una construcción importante, con fachada en la calle, seguramente un templo que después se cristianizó”,  explica el catedrático.

Pocos días antes, se encontró en esta misma zona un mosaico romano. “Bastante bonito, de formas geométricas, el primero que encontramos”, analiza Padró. “Debería ser grande, pero sólo se ha conservado un fragmento”. “El mosaico estaba más elevado, como si se tratara de un reaprovechamiento posterior, lo que hace pensar que este eje monumental es de época ptolomaica, además de la calidad de los capiteles que han salido y las columnas enormes, seguramente de granito de Asuan”. “Es la primera vez que encontramos restos monumentales urbanos dentro de la necrópolis”, recalca.

La misión de Oxirrinco empezó el vigésimo año campaña el pasado 6 de febrero y hasta el 13 de marzo con el apoyo del ministerio de Cultura, la Universitat de Barcelona y la Societat Catalana d’Egiptologia.

Fuente: La Vanguardia

El edil Luis Miguel Ortiz (i) y el director del museo etnográfico de Puertollano, Raúl Mensalvas, posan tras la tumba visigoda del Campo de las Sepulturas. Diego Rodríguez

Recuperar el patrimonio cultural y arqueológico de Puertollano es uno de los principales objetivos que se marca el museo etnográfico de la ciudad industrial, lugar en el que desde ayer puede contemplarse en su jardín la tumba visigoda del paraje conocido como Campo de las Sepulturas, hallada en los alrededores del Complejo Industrial de Repsol en 1978.
Estos restos arqueológicos fueron encontrados el 16 de marzo de aquel año, cuando un grupo de trabajadores de la empresa Agroman realizaba obras de explanación para una futura planta de fabricación de asfaltos en terrenos del Complejo -por aquel entonces de la compañía estatal Enpetrol- y se encontraron con unas losas de piedra, comprobando que en su interior había restos humanos. Al día siguiente, un equipo de arqueólogos del museo provincial de Ciudad Real trabajaba en la zona para conocer la magnitud del hallazgo. De esta manera se halló el Campo de las Sepulturas, una necrópolis visigoda, posiblemente del siglo V, situada en las cercanías del valle del río Ojailén en la que sus antiguos habitantes mantendrían rituales anteriores como el de realizar los enterramientos orientados hacia levante o la colocación de una vasija próxima al cadáver.
Así las cosas, a instancias del arqueólogo José González Ortiz, que participó en el proceso de inspección, las piezas de uno de los enterramientos fueron numeradas y posteriormente reconstruidas para llevarlas al archivo de la casa municipal de cultura de Puertollano, donde han permanecido más de veinte años.

Fuente: La Tribuna de Ciudad Real

El arqueólogo municipal y el edil de Patrimonio ante un tramo de la escalinata descubierta.

El arqueólogo municipal y el edil de Patrimonio ante un tramo de la escalinata descubierta.  JESÚS CRUCES
Los últimos trabajos desarrollados en el yacimiento de El Monastil han permitido sacar a la luz un nuevo hallazgo, el primero desde que hace dos años se descubrieran los hornos de la alfarería romana que se considera que fue la primera fábrica industrial del Valle de Elda. Si bien las últimas fases se han centrado específicamente en la recuperación de aquellos elementos más amenazados por su degradación, en esta ocasión los trabajos, por los que asimismo se ha procedido a la restauración de siete departamentos -viviendas- del barrio sur, han aflorado una escalinata monumental que, construida hace más de dos mil años, habría sido el principal acceso al poblado.

Se trata de un hallazgo que, más allá de su valor arqueológico en sí, tiene un importante valor científico por cuanto a que ha permitido recuperar una información muy precisa sobre la vida en el poblado iberorromano del Monastil, el yacimiento que, según destacó el arqueológo municipal Juan Carlos Márquez, responsable del proyecto para su puesta en valor, “mejor explica la historia antigua del Valle de Elda”. La escalinata, que data de la misma época que los hornos, habría sido así la principal entrada, una vez traspasada la muralla, al poblado.

El último escalón conserva los goznes que en su día se utilizaron para anclar el portón de acceso, una muestra más del valor que los moradores del Monastil, ya protegido por la muralla, otorgaban a la seguridad, según explicó el arqueólogo. Las excavaciones han permitido asimismo sacar a la luz miles de piezas cerámicas ibero-romanas que ya están siendo analizadas y catalogadas.

Esta nueva fase, que se ha desarrollado durante los últimos seis meses, ha permitido asimismo avanzar en la consolidación del denominado barrio sur , una de las zonas más complejas del yacimiento por sus dificultades de acceso. Concretamente, se han logrado salvaguardar otras siete viviendas, que fueron habitadas durante dos etapas, entre los siglos III a.C y el VI d.C. Los trabajos se han acometido gracias a un nuevo programa Emcorp, con financiación de la UE y el Servef, que ha permido contratar durante seis meses y con un presupuesto de 118.000 euros, a un equipo interdisciplinar de once personas, entre peones, arqueólogos y restauradores.

Diez años de trabajos de recuperación
Los trabajos acometidos durante estos seis meses y que oficialmente culminarán el próximo 31 de marzo representan una nueva fase de un amplio proyecto dirigido a poner en valor el yacimiento del Monastil, con el objetivo de hacerlo visitable. Las excavaciones de esta fase han permitido retomar la labor realizada entre 1950 y 1970 por voluntarios del Centro Excursionista Eldense.

La continuidad de los trabajos, tanto de consolidación como de excavación, volverá ahora a quedar a expensas de financiación, con la mirada puesta en la concesión de un nuevo programa Emcorp, según destacó el concejal José Mateos. Aunque fue hace diez años, en 2002, cuando comenzaron las actuaciones de restauración en el yacimiento, los trabajos adquirieron una mayor continuidad a raíz de los programas europeos a los que se tuvo acceso desde 2009.

Con aquellos elementos con mayor riesgo de desaparición por su avanzada degradación como prioritarios, los trabajos desarrollados durante estos últimos diez años han permitido sacar a la luz y salvaguardar el tempo paleocristiano que, se cree, habría sido una sede episcopal, la alfarería romana, la muralla bimilenaria que rodea el yacimiento y más de la mitad de las 72 viviendas que en su día conformaron la ciudad del Monastil.

Elementos Arqueológicos Del Palacio De Los Serrano

Foto: MUSEO DE ÁVILA

El Museo de Ávila exhibe desde este fin de semana sus nuevos fondos del año 2012, procedentes de los hallazgos arqueológicos aparecidos en el Palacio de los Serrano, dentro de su programa ‘La pieza del mes’, que ofrecerá visitas guiadas los viernes y los fines de semana.

Los materiales proceden de las catas abiertas en lo que ahora es el espacio cultural de Caja de Ávila, fueron recuperados en los Serrano durante las excavaciones arqueológicas que tuvieron lugar entre 1998 y 2001, ha informado el centro museístico.

Los fondos son una colección de lujosos materiales que conforman un ajuar doméstico de un hogar señorial de finales del siglo XVIII, que fue desechado a principios del XIX por los nuevos moradores del palacio o por la ocupación de las tropas napoleónicas.

Tanto la visita a estos materiales como los recorridos guiados son gratuitos, y las visitas tienen una duración aproximada de unos 20 minutos y con acceso general, sin la necesidad de solicitar cita previa.

El último fin de semana de marzo (días 30 y 31, y domingo 1 de abril) será el primero en el que se podrá visitar la colección, y las visitas se extenderán durante todo el mes.

Los horarios de las visitas serán los viernes a las 18 horas, los sábados en horario de mañana a las 12 y 13 horas, y de tarde a las 17 y las 18 horas; y los domingos, sólo en horario de mañana, a las 12 y a las 13 horas.

Fuente: Europa Press

Las obras del Centro de Interpretación de la plaza Porticada, a concurso

Yacimiento arqueológico situado en la plaza Porticada de Santander./ Foto: A.Fernández
El Ayuntamiento de Santander ha dado un nuevo paso para recuperar los restos arqueológicos de la antigua muralla de la ciudad, que se encuentran bajo la Plaza Porticada, con la aprobación esta mañana por parte de la Junta de Gobierno Local, del expediente para licitar las obras de construcción del Centro de Interpretación proyectado.

La Junta ha aprobado el pliego de condiciones para licitar las obras de este proyecto por procedimiento abierto, con un presupuesto máximo de 1,2 millones de euros y un plazo de ejecución de 10 meses.
Según el concejal de Cultura, César Torrellas, “tras la reciente firma del Convenio de Colaboración suscrito con la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria, el equipo de gobierno municipal sigue avanzando en los plazos anunciados para que el Centro de Interpretación Arqueológico de la Plaza de Velarde sea una realidad el próximo año”.
Torrellas explicó que la Consejería de Cultura, Educación y Deporte del Gobierno de Cantabria aportará 1,6 millones de euros para financiar esta actuación, que se compone de dos proyectos: el de acondicionamiento del espacio y el museográfico.
En este sentido, el concejal destacó que el Ayuntamiento está elaborando, de manera paralela, dicho proyecto museográfico con el fin de que esté aprobado, licitado y adjudicado para cuando terminen las obras de acondicionamiento.
Según las previsiones iniciales, el Ayuntamiento confía en adjudicar las obras de acondicionamiento antes del verano, de esta manera, los trabajos podrían comenzar entre los meses de junio y julio.
Las empresas que deseen presentar ofertas encontrarán toda la información de los pliegos de licitación aprobados esta mañana en la sección Empresas/Perfil del Contratante de la página web del Ayuntamiento de Santander http://www.santander.es
El proyecto
Las obras se ejecutarán conforme al proyecto de José María Pérez “Peridis”, que conllevará la realización de una caja protectora envolvente del espacio que ha dejado libre la excavación arqueológica para permitir, por una parte, terminar la pavimentación de la plaza y, por otra, habilitar un espacio dotado de acceso para permitir las visitas ya sin la carpa que en la actualidad cubre los restos.
En total, el proyecto museográfico que resultará de la ejecución completa del proyecto contempla una superficie útil de 331 metros cuadrados y estará finalizado en 2013.
Una nueva incorporación al “anillo cultural” del centro de la ciudad
El objetivo es crear un espacio visitable que, una vez acondicionado, se convierta en una sala en la que se exhiban los restos encontrados y se cuente al visitante del modo más ameno posible el pasado medieval de la ciudad.
Torrellas remarcó la importancia que tiene para la ciudad incorporar un nuevo equipamiento al “anillo cultural” que ya existe en el centro urbano, dentro del cual se encuentran, entre otros, la Catedral (prácticamente el único vestigio medieval que conserva Santander); el centro de interpretación de los muelles, situado bajo la plaza de Alfonso XIII; o el Palacete del Embarcadero, y al que se incorporará a finales de este año el Museo de Prehistoria y Arqueología, en el Mercado del Este, y en el año 2014 el Centro Botín.
Además, el centro de la ciudad cuenta con otros recursos culturales como la Biblioteca Central de Cantabria, el Centro de Documentación de la Imagen de Santander (CDIS), la Casa y Biblioteca de Menéndez Pelayo, la sede de la Fundación Gerardo Diego, el Museo de Arte Contemporáneo de Santander y Cantabria (MAS), el centro CASYC, el Paraninfo de la Universidad de Cantabria y el Palacio de Festivales.
“Queremos que la cultura se convierta, junto con la innovación, en seña de identidad de Santander, que nos identifique como ciudad, crear una marca cultural de Santander que contribuya a atraer visitantes, generar actividad económica y promover la creación de empleo”, afirmó el concejal.
Visitas comentadas
Torrellas recordó que, en la actualidad, se están programando visitas comentadas al yacimiento de la Plaza de Velarde, una iniciativa se enmarca dentro del programa de visitas ‘Otra ciudad bajo tus pies’ del que también forma parte el Centro de Interpretación de los antiguos muelles de Santander (CIAMS), con el que se pretende mostrar a los ciudadanos el pasado histórico de la ciudad.
Con estas visitas se da la oportunidad de contemplar el único lienzo excavado e investigado de la muralla medieval que, desde el siglo XIII, separaba el entorno urbano del mar y defendía la villa en la zona de la Puebla Nueva, la Puerta del Mar, un espacio que comunicaba el interior del recinto amurallado de la villa con el mar y que debió ser uno de los principales lugares de la villa para el tránsito de personas, mercancías, ideas.
Durante la visita se informa además de las infraestructuras que hicieron posible la transformación de villa en ciudad, además de las obras que reconstruyen el lugar tras el fatídico incendio del año 1941

La organización ecologista Alwadi-ira/Ecologistas en Acción ha elevado al Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y a la Consejería de Cultura supuestas prácticas de “expolio continuado” en el entorno de El Gandul, declarado como Zona Arqueológica.

En un comunicado, la organización avisa de la extracción “masiva” de “restos arqueológicos consistentes en bolas de honda, denominadas ‘glades’ y monedas de época cartaginesa, según los rumores”, si bien los propios miembros del colectivo habrían constatado la práctica de “centenares de pequeños agujeros en la zona”.

Alwadi-ira/Ecologistas en Acción solicita que las administraciones competentes “tomen las medidas necesarias para impedir el expolio arqueológico de la zona mencionada”.

El entorno de la necrópolis prehistórica de Los Alcores-El Gandul es una zona declarada Monumento Histórico Artístico en 1931 al albergar numerosos vestigios patrimoniales entre los que figuran las construcciones megalíticas de El Vaquero, Benacarrón, del Término o de Las Canteras, en su mayor parte legados de las antiguas poblaciones humanas de la Edad del Cobre.

Fuente: La Información

Foto de La Junta protege como zona arqueológica el complejo kárstico de Cueva Navarro, en la Bahía de Málaga

Es uno de los registros geológicos y arqueológicos más importantes del Mediterráneo occidental

La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, a través de la Dirección General de Bienes Culturales, ha incoado el procedimiento para inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural (BIC), con la tipología de Zona Arqueológica, el complejo kárstico de Cueva Navarro IV, ubicado en la Bahía deMálaga.

Este complejo, también conocido como del Humo, se caracteriza por reunir en poco espacio uno de los registros geológicos y arqueológicos más importantes del Mediterráneo occidental. La zona quedará protegida con la máxima figura que contempla la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía –Ley 26 de noviembre de 2007–.

Agrupa un conjunto de yacimientos arqueológicos cuyos registros resultan fundamentales para la compresión de los episodios históricos comprendidos entre el final del Pleistoceno –alrededor de 150.000 años– hasta inicios del Holoceno –4.000 años del presente–, han informado desde la Junta a través de un comunicado.

Esta zona arqueológica, formada por la Cueva Navarro IV y una serie de cuevas relacionadas con ésta, conserva un importante y amplio depósito detrítico, resultado de la superposición de numerosas fases de ocupaciones humanas a lo largo de la historia, y mantiene en sus paredes múltiples evidencias artísticas y simbólicas debido a la presencia de pinturas del período solutrense.

En las pinturas existe un predominio claro de los tonos rojos sobre los negros, y una temática bastante homogénea, agrupándose los motivos, según los criterios morfológicos, en curvilíneos, puntuaciones, líneas de puntos, bastones o haces rectilíneos paralelos, trazos pareados o un motivo naturalista, entre otros.

Con relación al repertorio figurativo, en la Cueva Navarro IV se localizan un total de 149 elementos pictóricos, repartidos en los dos grandes temas que determinan el arte rupestre paleolítico, zoomorfos e ideomorfos. En el caso de esta cueva sólo se aprecia una única imagen clara de animal, mientras que el resto se encuadraría dentro de las diversas categorías de ideomorfos.

Fuente: La Información

Posteado por: Pedro | 02/04/2012

El misterio de las hachas de jadeíta

Las cinco hachas del Museo Canario. Las tres en primer término son las de Puerto Rico, según Farrujia. i JOSÉ CARLOS GUERRA

Las cinco hachas del Museo Canario. Las tres en primer término son las de Puerto Rico, según Farrujia. i JOSÉ CARLOS GUERRA
Ahí, sobre un papel crudo, brillantes, perfectas. Su color es difícil de describir. En un primer golpe de vista parecen negras, pero los rayos del sol que entran curiosos por la ventana se empeñan en extraerles tonalidades verde oscuro que las hacen aún más exóticas. Son hachas de jadeíta. Su periplo hasta esa mesa, en medio de la Biblioteca del Museo Canario, es digno de un episodio del torturado Sherlock Holmes. Durante décadas, desde finales del siglo XIX hasta hace unos ocho años, estos hermosos objetos arqueológicos estuvieron expuestos como originales de la Isla, pero el arqueólogo e investigador José Farrujia sostiene que proceden de Puerto Rico. Los técnicos del Museo decidieron retirarlas cuando comenzaron a dudar, para evitar confusión, coincidiendo con la publicación de la tesis de Farrujia. Ahora esperan pacientes y mimadas a que alguien saque de sus entrañas la muestra de que, una vez, un antillano las convirtió en lo que son.

Las hachas de jadeíta fueron mostradas por primera vez por el doctor Gregorio Chil y Naranjo, fundador del Museo Canario, en dos congresos celebrados en Lille (1874) y en Nantes (1875), respectivamente. En el primero, aseguró que las había encontrado en Monte Lentiscal, en Santa Brígida (Gran Canaria). En el segundo, ya las situaba en Arucas. En Lille hizo referencia a una tercera hacha de origen antillano, muy similar a las otras dos, que le había regalado un tal Edouard Farinos y Vicente. En Nantes, como recoge Farrujia en su tesis Ab initio. La teorización sobre el primitivo doblamiento humano de Canarias. Fuentes etnohistóricas, historiografía, arqueología (1342-1969), el médico ya introdujo terceros en el hallazgo. “La mayor de ellas la debo a un pobre bracero que la encontró desmontando un terreno en Arucas, y que sabiendo mi afición a todo lo que se refiere a los Canarios, me hizo un presente que le agradeceré siempre”. Esa es la primer contradicción del científico.

La intención no era otra que la de emparentar a los aborígenes isleños con los cromañones europeos, no sólo para defender las teorías evolucionistas, sino en un alarde de difusionismo. A pesar de que tanto en el tamaño como en el material, las hachas diferían de las europeas, Chil no dudó en defender su teoría que, en realidad, nunca fue puesta en duda hasta que, en 2004, Farrujia aportó numerosas pruebas documentales de que no eran canarias sino de Puerto Rico, y lo que es peor, de que el fundador del Museo Canario lo sabía. Con estas ‘pruebas’, se podía “insertar a Canarias en la corriente de las grandes culturas europeas prehistóricas, por lo que parece fuera de toda duda la finalidad vindicativa que subyació en esta hipótesis de poblamiento defendida por Chil para Canarias”, dice el prehistoriador.

Aunque el científico no volvió nunca a hacer referencia a las hachas, todos los autores que vinieron más tarde dieron por cierta su versión. René Verneau, que estuvo en las Islas entre 1876 y 1878, introdujo la teoría de que los aborígenes eran europeos, pero que en Gran Canaria convivían cromañones con semitas, de ahí el refinamiento de estas hachas. Lo único que fallaba era el material, por lo que probó con la hipótesis de que fueron introducidas. Una raza superior, la semita, se habría sobrepuesto a la inferior, la guanche (cromañón) y las hachas eran la prueba.

Con la honrosa excepción de Pericot, en 1955, que recomendaba un mejor estudio de las piezas, el resto de investigadores fueron metiendo la pata uno tras otro, en muchos casos sin ni siquiera haber tenido en sus manos los objetos de piedra. Simón Benítez Padilla hace el estudio más concienzudo en 1965. Define que hay cinco hachas en la colección del Museo, de las que cuatro son de jadeíta. Achacando su llegada a Canarias por el “comercio neolítico”, sitúa su procedencia nada menos que en los Alpes occidentales, “bien de la vertiente italiana, bien de la suiza”. Otra vez difusionismo e historicismo cultural. José Farrujia considera, no obstante, que “no parece razonable hablar de la llegada de una tribu a Canarias, la cual, como elemento cultural, aportó única y exclusivamente las hachas de jadeíta. Además, habría que explicar por qué esa supuesta arribada fue selectiva, afectando sólo a Gran Canaria y La Gomera (donde se sitúa el origen de una de las cinco piedras)”. Pero hay más, las dataciones no corresponden. Para que esto fuera cierto, el poblamiento de Canarias debió haberse producido en la Prehistoria, cuando se considera que fue en el primer milenio antes de nuestra era.

Además del hecho de que la famosa tercera hacha, la reconocida por Chil como antillana, fuera exacta a las dos supuestamente aruquenses, el destino quiso que, en su recopilación de todo lo publicado sobre arqueología en el siglo XIX, Farrujia diera con un libro que le aclaró muchas dudas. En su Historia de las Islas Canarias (1911), Miguel Maffiote y La Roche decía: “Remontándonos con la imaginación a la distancia de siete lustros, nos acordamos de que allá por los años de 1877 sacó el doctor Verneau los moldes de tres hachas de piedra pulimentada, dos de las cuales habían sido enviadas por el doctor D. Domingo Bello y Espinosa a su amigo D. Pedro Maffiote desde la América central, y la otra había sido encontrada en La Gomera y enviada también por D. Vicente Pérez y Sierra al mismo D. Pedro”. Eureka. El doctor Bello había vivido la friolera de 30 años en Puerto Rico… Las piezas del puzzle comenzaban a encajar.

El doctor en Prehistoria tinerfeño sitúa el origen de las hachas en la cultura Arawak, Aruaca o Sub-taína, “es decir, a la representada por los pobladores que, procedentes de la región déltica del Orinoco, se expandieron paulatinamente por el arco antillano en varias oleadas migratorias, acaecidas a principios de la era cristiana y con duración variable, del 200 al 600 de nuestra era”. En su industria lítica destacan las hachas de forma ‘amigdaloide’ (como las de Chil), de materiales como peridotita, diorita, nefrita, jaspe o jadeíta. Farrujia cree que Chil cambió Monte Lentiscal por Arucas como lugar del ‘feliz hallazgo’ por la similitud entre este topónimo y Arawac o Aruac, con toda la intención.

Las hachas de jadeíta fueron retiradas de la exposición del Museo Canario y, cuando sea posible, se les extraerá una muestra para comprobar de qué están hechas. Ese día, el misterio quedará resuelto.

Fuente: La Provincia

Un asentamiento de Algarinejo podría pertenecer a la Edad del Cobre

Vista parcial del recinto amurallado bajo el que descansa el yacimiento. :: IDEAL

Fuentes de Cesna, un pequeño anejo del municipio de Algarinejo, alberga un recinto fortificado de unos trescientos metros de extensión en su parte más accesible, en cuyo subsuelo puede ocultarse un auténtico tesoro. No precisamente de oro ni piedras preciosas, sino de carácter científico. Su antigüedad podría remontarse a la Edad del Cobre, 3.000 años antes de Cristo, aunque de momento no hay prueba contundente que certifique la misma.

Un pequeño equipo de especialistas en prehistoria y arqueología de la Universidad de Granada (UGR) y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC), han estudiado sobre el terreno los restos visibles, que los vecinos de la localidad conocen desde tiempos inmemoriales pese a que el lugar en el que se asientan es de difícil acceso. Se trata de un tajo conocido como Villavieja, en cuya cima se halla el mencionado recinto amurallado.
Antecedentes
Tal fortificación ya aparece citada por el político Pascual Madoz, en 1846, en el ‘Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico de España y sus posesiones de Ultramar’ más conocido como Diccionario Madoz, aunque desde entonces no se ha llevado a cabo investigación alguna sobre la zona y acerca del posible asentamiento prehistórico. Una cuestión que puede tener los días contados desde ahora.
«Mi impresión es que existen indicios que apuntan a que este asentamiento pudiera tener esa cronología de la Edad del Cobre, pero es una hipótesis de trabajo a partir de lo que hemos visto sobre el terreno y tendría que ser confirmada con las oportunas excavaciones arqueológicas», señala al respecto el profesor Antonio Morgado, del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR y quien ha seguido más de cerca toda esta primera labor de investigación sobre el terreno.
Lo cierto es que a partir de los restos existentes, de los numerosos objetos de cerámicas campaniformes, platos y fuentes de bordes engrosados que han sido hallados en el recinto que circunda la muralla -que tiene una superficie comprendida entre 3,5 y 4 hectáreas- por los vecinos de la localidad, los especialistas sospechan que el subsuelo puede ocultar un valioso yacimiento prehistórico cuya edad habrá que datar convenientemente. Podría tratarse de un yacimiento humano, que afloraría en cuanto las excavaciones llegaran al nivel en el que se pudieran apreciar las casas y otras infraestructuras del poblado. Una línea de investigación que sustenta esta tesis en otro hecho relevante: la existencia de hipogeos -bóvedas subterráneas para conservar los cadáveres sin quemarlos- que aparecen excavados en rocas calcarenitas y que por sí mismos indicarían la presencia humana en la zona.
«La primera de las hipótesis que están sobre la mesa es la que hace alusión a un asentamiento humano prehistórico, pero no podemos datarlo porque no hemos llegado a ese punto en la investigación», agrega al respecto el profesor Morgado. No obstante lo anterior, si se confirmase la antigüedad del mismo, sin duda podría ser de primer nivel.
Lo que sí reconoce este experto es que las estructuras de la muralla que están visibles, se encuentran muy bien conservadas. Se trata de un emplazamiento estratégico que eligieron quienes vivieron en esa zona que se encuentra en un paso natural de la depresión del Genil.
Cabe suponer, igualmente, que si hubo una población sedentarizada en el tajo Villavieja, esta ocuparía una estructura de cabañas circulares, hechas con piedras y plantas de los alrededores, como han demostrado otros asentamientos similares repartidos por distintos puntos de la geografía nacional. Siempre con un planteamiento de hipótesis, los habitantes serían agricultores y ganaderos que ya se habían iniciado en la metalurgia del cobre. Habitaban en comunidades, formando poblados y con tareas que realizaban en común.
Plan de investigación
A partir del trabajo que los expertos de la UGR y del CSIC han llevado a cabo hasta la presente, lo que les toca realizar ahora es un completo proyecto de investigación que tendrá que ser remitido a la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura. Tal proyecto contempla una serie de actuaciones que están regladas para este tipo de casos. La primera de ellas, una investigación arqueológica puntual que incluirá, entre otras, la excavación que será la que aflore los restos y en función de su valor, el recinto pueda ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC). De ser así, tendría la máxima protección.
A partir de ese momento se tendría que ejecutar un proyecto general de investigación como tal. Ello supone no sólo llevar a cabo la misma, sino también la consolidación y restauración del recinto fortificado y su difusión y visita pública como conjunto arqueológico.
Una vez conseguido todo lo anterior, vendría la parte más amable e interesante para los investigadores, como es la puesta en valor del recinto. Para ello se pueden desarrollar distintas actividades, como la celebración de un congreso internacional sobre este tipo de fortificaciones prehistóricas, su difusión entre la comunidad científica internacional o la publicidad nacional e internacional sobre el evento.
Finalmente, la guinda podría ser la creación de un conjunto arqueológico, con su preceptivo museo, como foco de atracción turística para toda la comarca del Poniente.
Satisfacción municipal
El alcalde de Algarinejo, Óscar Fernández Martín (PP), se muestra más que satisfecho por los primeros resultados que han obtenido los expertos de la UGR y del CSIC a la hora de ubicar en el tiempo los restos encontrados en su municipio. Explica a este periódico que el recinto era conocido gracias al interés de uno de los exconcejales de la Corporación, que insistió ante la misma para que ésta moviera los hilos y se pudiera investigar la antigüedad de los mismos. «Nosotros le pedimos a la UGR y al CSIC que hicieran una primera valoración, para comprobar la magnitud del yacimiento y cuál fue nuestra sorpresa cuando nos han asegurado que podría tener unos 5.000 años», afirma el regidor. En su opinión, no cabe duda de que este yacimiento puede estar a la altura de cualquier otro de similares características tanto de España como de Europa.
Óscar Fernández afirma que a partir de este momento, lo que toca es dar cobertura logística y económica a los investigadores de ambas instituciones, para que sigan con los trabajos y el recinto pueda ser declarado cuanto antes como BIC si los nuevos descubrimientos confirman los precedentes. «La primera excavación formal pensamos que pudiera llevarse a cabo en el mes de julio», añade el primer edil, a quien los especialistas le han asegurado que con un mes de trabajo intensivo se podrían obtener ya unos resultados que pudieran indicar -al menos con cierta seguridad- la importancia del recinto. Se completaría así el estudio de campo realizado en fechas pasadas, donde también se han encontrado utensilios de la época.
La pequeña localidad de Algarinejo, que cuenta con 3.413 habitantes y se localiza en la comarca del Poniente, vive todavía ajena a este descubrimiento. Sus vecinos se afanan por ultimar la recolección de la aceituna, pues el pueblo vive en su mayor parte de este cultivo, así como del espárrago. Pero pronto serán conscientes de lo que ha ocurrido en estos últimos meses. Ayuntamiento y Diputación Provincial tienen previsto dar a conocer ‘in situ’ el hallazgo y la trascendencia del mismo para la localidad y toda su área de influencia en breves fechas.
Será el pistoletazo de salida de un proyecto que de culminar satisfactoriamente supondría un revulsivo para el futuro del municipio de Algarinejo y de toda la comarca dada la importancia que se supone puede tener el mismo.
Fuente: Ideal
Posteado por: Pedro | 02/04/2012

En el paraíso arqueológico de Campeche

Arqueología. Si bien la Reserva de la Biosfera de Calakmul es rica en flora y fauna, un atractivo adicional está en sus ruinas mayas.

El sureste de la ciudad de Campeche, colindando con Guatemala, se asoma un sitio poblado apenas por cuatro o cinco mil personas. El ecosistema que lo rodea es una mezcla de selvas altas, medianas y bajas, pequeñas praderas y áreas forestales de bajo manejo.

El punto de atracción de este sitio en Campeche es sin lugar a dudas sus ruinas Mayas. Entre el espesor de sus árboles de maderas preciosas, el hábitat natural y principal guarida de distintas clases de felinos en México, resaltan los enormes edificios prehispánicos que aún conservan su autenticidad.

Calakmul abarca una amplia superficie. La Reserva de la Biosfera de este lugar es considerada la mayor de México, con una extensión superior a las 720 mil hectáreas. Sus múltiples escenarios arqueológicos fueron calificados como Patrimonio Mundial de la Nación por la UNESCO.

Antes de emprender la aventura, es necesario conseguir un guía certificado en el municipio de X’puhil, para recorrer con toda sefuridad esta espesa selva.

Centro arqueológico de Calakmul

Tiene una extensión de más de 70 kilómetros. En ella se han localizado alrededor de seis mil 252 estructuras, incluyendo templos y adoratorios, un juego de pelota, palacios y casas-habitación construidas con piedras labradas, lo que la convierte en la ciudad maya más extensa, estimándose que pudo haber tenido unos 60 mil habitantes.

Entre las construcciones destaca Chicanná, zona que parece una pequeña ciudad y hormiguero en donde se encuentran distintas construcciones, en su mayoría edificios ceremoniales.

Su núcleo está rodeado por un largo y ancho canal compuesto por dos enormes acrópolis de alrededor de 50 metros de altura, la base de una de ellas cubre casi dos hectáreas, representando así un edificio más o menos del tamaño del Templo de la Luna de Teotihuacán y dos veces más grande que los dos edificios públicos más sobresalientes de ciudades mayas como Uxmal.

La Gran Acrópolis es un espacio residencial urbano compuesto por un conjunto de estructuras que se ordenan en torno a plazas y patios y fue concebido como una área pública y otra reservada para la clase dirigente.

Zona arqueológica de X’puhil

Cerca de la Reserva de la Biosfera de Calakmul y del Centro Arqueológico de este municipio, también se encuentra otra área arqueológica: la de X’puhil.

En sus edificaciones sobresale la decoración de tableros de damas y mosaicos de serpientes, como la Estructura I, una de las más importantes del lugar. El edificio es alargado y posee dos torres simulando templos a los lados, se añade una tercera torre.

La torre noreste da la impresión de un basamento escalonado de 11 cuerpos redondeados y moldurados, donde se levanta un templo macizo con crestería. La torre poniente tiene en la parte superior restos de un mascarón intercalado y en la cima hay un templo con crestería. Esta torre tiene una altura de 20 metros.

Fuente: El Informador

En 2008, Cultura cedió los arcos a la Aljafería, su emplezamiento original del que habían salido en 1868.En 2008, Cultura cedió los arcos a la Aljafería, su emplezamiento original del que habían salido en 1868.Foto:CHUS MARCHADOR

El Ministerio de Cultura no tiene intención de mantener la prórroga en depósito de los arcos mixtilíneos del siglo XI que actualmente se exhiben en el Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón. Estas piezas arquitectónicas, junto a varias decenas de piezas, fueron cedidas por el Museo Arqueológico Nacional temporalmente en mayo del 2008 a la institución autonómica por el plazo de dos años y medio. Al concluir esa fecha, el anterior presidente de la Cámara, el socialista Francisco Pina, logró mediante la intercesión del Gobierno de Aragón que se prorrogara la cesión un año más. Esta prórroga acabó en noviembre del año pasado y desde entonces permanecen en Zaragoza a la espera de que se ejecute la orden dada por el ministerio.

El propio responsable de la cartera ministerial, José Ignacio Wert, ha sido rotundo en una respuesta parlamentaria efectuada ante una pregunta del diputado de CHA (La Izquierda de Aragón), Chesús Yuste, en la que se interesaba por la situación de esas obras, de indudable valor histórico-artístico. “Vencida la prórroga, existe la obligación de devolver los bienes al Museo Arqueológico Nacional”, indica el ministro.

La tajante respuesta del ministro, frente al empeño de la Presidencia de las Cortes de Aragón por mantener en la institución estas obras –que gozan de abundantes visitas turísticas– hace que esta situación pueda demorarse y convertirse en un nuevo pleito por el patrimonio. De hecho, fuentes de la Cámara aseguraron que se va a hacer todo lo posible para que no salgan de la Aljafería y se pueda negociar una nueva prórroga. De hecho, el presidente de las Cortes, el aragonesista José Ángel Biel, ya ha remitido una carta al ministro exponiéndole su intención y abriendo la posibilidad de negociar. Sin embargo, la postura del Gobierno central es muy clara: las obras deben volver y los márgenes de negociación son muy escasos.

El en el mes de abril el Ministerio de Cultura prorrogó un año el permiso para que los arcos mixtilíneos siguieran en la Aljafería. Ya entonces, las negociaciones fueron largas y complejas, dado el alto valor histórico de las piezas.

De hecho, para conseguir la autorización del ministerio, las Cortes tuvieron que renovar el seguro de todas las piezas cedidas en depósito, tasadas en casi 20 millones de euros. Además, tuvieron que garantizar de nuevo su seguridad.

En total, el paquete que cedió en su día el Arqueológico de Madrid consta de siete capiteles, cuatro frisos decorativos de los siglos X y XI, dos arcos mixtilíneos y un rosetón del siglo XIV. Todo ello de la época del califato. En este conjunto, los arcos son las piezas de más valor, puesto que se han tasado en tres millones cada una. Los frisos superan el millón. Se hallan entre el hemiciclo y la zona administrativa de las Cortes de Aragón.

Fuente: El Periódico de Aragón

Los petroglifos son enormes dibujos grabados en piedra. ESPECIAL

Tesoros ancestrales que expresan la historia, identidad, cosmovisión y aspiraciones políticas de la etnia Tohono Ootham son los Petrograbados del sitio arqueológico “La Proveedora”, ubicado en el Municipio de Caborca.

Se trata de la zona de petroglifos más grande de América Latina en cuanto a diversidad en dibujos grabados en piedra, informó Israel Nava Benítez, quien desde hace una década se dedica a ofrecer recorridos eco-culturales por los cerros de La Proveedora y San José.

De acuerdo con Nava Benítez, existen estudios sobre esta herencia que señalan que en este complejo montañoso existen seis mil petrograbados, mismos que se clasifican en zoomorfos, antropomorfos, fitomorfos, geométricos y astronómicos.

Sobre los significados de cada pictografía, aseguró, que los arqueólogos aún no los identifican plenamente; sin embargo, estas pueden ser interpretadas con base en su cosmovisión, lo que acerca a los especialistas a temas sobre la casería, a la recolección y un rito de iniciación.

Al respecto, licenciado en turismo arqueológico, indicó que se pueden identificar el modo de vida de los Hohokam, quienes se desarrollaron cerca del año 1400, después de Cristo, lo que es igual a 600 años de antigüedad.

Respecto a la técnica, señaló que las piezas están hechas con cincel y martillo, quitando la capa superior de la piedra hasta dejar esa coloración, y también al pulido, en donde se utilizó arena y agua desgastando la piedra.

Otra de las técnicas es la del rayado, que consiste en tomar otra piedra y rayar simplemente dando forma a los petrograbados, compartió el experto.

Asimismo, indicó que fueron los pobladores del desierto, cazadores y recolectores con conocimientos de agricultura, y que lograron además establecer importantes sistemas de riego para el cultivo del maíz.

En entrevista con Notimex, comentó también que esta cultura estableció una gran red de comunicación y caminos que les permitió desarrollar un convenio de intercambio comercial, cultural y social de gran alcance con otras culturas como la Mogollón y la Anasazi.

Para Israel Nava Benítez “La Proveedora” es uno de los museos más modernos que existen en México, porque las vitrinas y los escaparates están en perfecta armonía con la naturaleza, algo que ningún museo puede recrear, concluyó.

Es importante mencionar que Nava Benítez, junto con otros guías ofrecen recorridos por el gusto y la pasión de dar a conocer la riqueza arqueología de este municipio, que este domingo celebra el 155 aniversario de su gesta heroica, a través de encuentros cívico-culturales

Fuente: Informador

Posteado por: Pedro | 02/04/2012

Tazumal: La SEC, más cerca del templo principal

Las investigaciones  en Tazumal continuarán. Por el momento la Secretaría de Cultura trabaja en la restauración y  excavaciones de la gran estructura B 1-1.

Foto de LA PRENSA/Melvin Rivas

Las investigaciones en Tazumal continuarán. Por el momento la Secretaría de Cultura trabaja en la restauración y excavaciones de la gran estructura B 1-1.

Ayer la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA) presentó los nuevos trabajos de restauración, excavaciones e investigaciones que se han estado realizando en el sitio arqueológico Tazumal, ubicado en Chalchuapa.

Primero, SECULTURA mostró la restauración de la esquina noreste de la gran plataforma sobre la que está ubicada la estructura B 1-1, cuyo trabajo inició hace aproximadamente tres semanas y que, de forma probable, finalice hoy.

Según explicó Julio Alvarado, del Departamento de Arqueología de SECULTURA, en la restauración se utilizó adobe y una argamasa creada con materiales que se usaron en la época prehispánica.

Recordó, además, que hace unos seis o siete años el cuerpo inferior del muro que sostiene el talud de tierra de la plataforma colapsó por causas naturales y que no fue hasta hace un año que se decidió restaurar la esquina de la estructura.

Pero además de esta reconstrucción en esta estructura, también se mostraron los avances en investigaciones y excavaciones. “Estamos buscando algunas subestructuras (en la gran pirámide B 1-1)”, explicó Nobuyuki Ito, profesor de la Universidad de Nagoya, en Japón, y director del proyecto “Tazumal”.

Según Ito, basados en la hipótesis de que existen cuatro basamentos, dado la existencia del basamento oeste y tras encontrar indicios de la existencia del norte, consideraron que podría aparecer un basamento sur, del cual, afirmó Ito, ya encontraron una parte.

Asimismo, presentó un túnel con el cual, una vez finalizado, pretenden encontrar el templo principal sepultado, aunque su descubrimiento podría darse en otra temporada de investigaciones. “Esperaremos otra época seca para continuar”, dijo Ito.

En 2011, SECULTURA ya había planificado hacer un túnel para acceder al templo; sin embargo, tuvieron dificultades porque encontraron estructuras bien conservadas que no quisieron dañar. “Se encontró un edificio de lajas que no quisimos destruir”, expresó.

En ese entonces, Ito, junto con el coordinador del Departamento de Arqueología de SECULTURA, Shione Shibata, explicó que con estos trabajos se pretende conocer el estilo arquitectónico del templo, así como tamaño y forma. Agregaron que este lugar “servía para comunicarse con las deidades”. “Ahora entraremos aquí, pero antes quizá solo los sacerdotes podían hacerlo”, manifestó Shibata, cuando se presentó el inicio de esa temporada de excavaciones en febrero del año pasado.

A pesar del interés de los arqueólogos, tuvieron que esperar casi un año para poder encontrar el lugar más adecuado para realizar el túnel que los pudiera llevar al templo principal sepultado en Tazumal.

SECULTURA trabaja actualmente con estudiantes voluntarios de la Universidad Nacional de El Salvador y un voluntario por parte de la cooperación japonesa para los trabajos de restauración; mientras, para la excavación del basamento sur y del túnel, cuentan con la participación de estudiantes de la Universidad Tecnológica.

Fuente: La Prensa Gráfica

El castro de Santa Tecla se sitúa sobre el Atlántico, en lo alto de un monte. | Turgalicia

El castro de Santa Tecla se sitúa sobre el Atlántico, en lo alto de un monte. | Turgalicia

Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931, el castro de Santa Tecla, en A Guarda (Pontevedra), es en la actualidad el segundo destino turístico más visitado de Galicia, solo superado por la catedral de Santiago de Compostela. Este liderazgo ha perdido fuerza en los últimos años, con una tendencia a la baja de visitantes. Para ponerle freno, el Patronato que lo gestiona diseña un plan de rescate.

Según los datos facilitados por la Diputación de Pontevedra, en 2011 llegaron a estos restos arqueológicos de la cultura catreña en Galicia un total de 132.637 visitantes. Las cifras le permiten seguir siendo el castro más visitado de la comunidad, pero supone un importante descenso con respecto a las 157.000 visitas de 2010.

Este 2012 no empezó con datos más halagüeños. En enero permaneció cerrado, pero entre el 14 y el 30 de febrero tuvo 1.628 turistas. Si se mantiene esta tendencia, la cifra final de visitas seguirá la tónica de decrecimiento de los últimos años.

Con estos datos sobre la mesa, este viernes se reunirá el Patronato del Monte Santa Tecla. Acudirán representantes de la Xunta de Galicia, la Diputación de Pontevedra, el Ayuntamiento de A Guarda y las comunidades de montes del entorno.

Juntos estudiarán la dotación de servicios para el enclave turístico e iniciativas innovadoras a poner en marcha para revitalizarlo. El presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, adelantó este viernes que impulsará actuaciones necesarias valoradas en un millón de euros como la creación de redes de saneamiento o abastecimiento de agua e instalación eléctrica.

Reconstrucción virtual

La Diputación llegará con varios proyectos en cartera para contribuir a que este castro considerado Bien de Interés Cultural revitalice su oferta como enclave histórico de atractivo turístico.

El principal de ellos sería la instalación de audioguías cuyo fin es la reconstrucción virtual del sector sur del castro.

Reconstrucción de una de las viviendas del castro. | TurgaliciaReconstrucción de una de las viviendas del castro. | Turgalicia

El proyecto también tiene un enfoque dirigido a personas con discapacidad con el que se pretende revalorizar el yacimiento y su valor patrimonial, que “será un paso decisivo para la musealización del conjunto del yacimiento“, según sostiene la institución provincial.

Atractivo histórico y turístico

El Monte de Santa Tecla está situado en la desembocadura del río Miño, en la frontera entre España y Portugal. Entre sus pronunciadas pendientes esconde un yacimiento arqueológico cuyo atractivo se basa en cuatro elementos: el castro, el Vía Crucis, la ermita y el mirador del Pico de San Francisco.

Parte de las piezas recuperadas en las excavaciones arqueológicas realizadas en el castro han dado lugar a un museo situado en la cima del monte. En días despejados, una visita a Santa Tecla permite también contemplar la desembocadura del Miño y avistar Portugal en la otra orilla.

Estudios arqueológicos han permitido concluir que el recinto amurallado del castro corresponde a la época probablemente romana. En la misma zona donde se levantó el poblado se ha comprobado la presencia humana aproximadamente 2.000 años antes, como atestigua la presencia de grabados rupestres.

Fuente: El Mundo

Imagen que muestra dos fragmentos del metatarsiano del cuarto dedo del pie, que es largo para poder agarrarse bien a las ramas Museo de Historia Natural de Cleveland / Yohnnes Haile-Selassie

Imagen que muestra los ocho fósiles que se han recuperado del pie de Burtele. Corresponde a un pie derecho. El dedo corto de la izquierda es el dedo gordo (un metatarsiano y una falange). Los otros tres corresponden a los dedos 2, 3 y 4. No queda nada del dedo pequeño Museo de Historia Natural de Cleveland / Yohnnes Haile-Selassie

Ocho fósiles de un pie derecho descubiertos en sedimentos de 3,4 millones de años de antigüedad enEtiopía demuestran que los Australopithecus afarensis, la especie de Lucy, no eran los únicos homínidos que vivieron en la región en aquella época. Los huesos del pie de Burtele, que se presentan este miércoles en la revista Nature, corresponden a un homínido que se movía con soltura sobre los árboles, pero que era capaz de caminar erguido cuando bajaba al suelo.

El descubrimiento es importante por dos motivos, según Yohannes Haile-Selassie, paleontólogo de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland (EE.UU.) y primer autor de la investigación. Por un lado, porque “aporta información relevante sobre la anatomía del pie en los ancestros humanos”, según declaró el martes en una rueda de prensa telefónica. Por otro, porque “demuestra por primera vez de manera concluyente que la especie de Lucy no estaba sola” sino que convivía con otras especies de homínidos, una cuestión que ha sido motivo de debate científico desde hace más de 30 años.

El pie descubierto ahora refuerza la hipótesis de que los Australopithecus afarensis, que vivieron en el este de África hace entre tres y cuatro millones de años, fueron ancestros directos del género humano, según Haile-Selassie. “Hay aún muchas incógnitas sobre la relación entre los australopitecos y los humanos”, advierte Salvador Moyà, director del Institut Català de Paleontologia. Pero, según la hipótesis que defiende Haile-Selassie, los primeros humanos eran descendientes de los Australopithecus garhi, que posiblemente ya fabricaban herramientas de piedra rudimentarias hace 2,5 millones de años. Y los Australopithecus garhi, a su vez, eran descendientes de los afarensis, la especie de Lucy.

El pie de los afarensis, en cualquier caso, se parecía más al nuestro que el pie descubierto ahora en Etiopía. Los ocho fósiles presentados en Nature presentan una curiosa combinación de caracteres adaptados a la vida en los árboles y a la vida en el suelo. El primer dedo, más similar a nuestro pulgar de la mano que a nuestro dedo gordo del pie, es arborícola. En lugar de estar alineado con los otros dedos, está en posición oblicua, lo cual es ideal para agarrarse de las ramas pero no para caminar o correr.

En cambio, la articulación entre los metatarsianos y las falanges –allí donde los dedos se unen a la planta del pie– permite una hiperflexión. Es lo mismo que hacemos nosotros al final de cada paso o al ponernos de puntillas, cuando los dedos pueden quedar perpendiculares respecto a la planta. Pero es algo que no se puede hacer con las manos –a menos que uno sea hiperlaxo–. Así, la articulación entre metatarsianos y falanges del pie de Burtele es característica de la marcha bípeda.

Pero “es un pie muy primitivo, no podían recorrer grandes distancias”, declaró Bruce Latimer, coautor de la investigación, en la rueda de prensa. “Debían caminar de una manera bastante extraña”.

A su lado, Lucy era toda una atleta. Las huellas de Laetoli, descubiertas en Tanzania en 1978 y atribuidas a tres Australopithecus afarensis, demuestran que ya tenían un pie anatómicamente moderno como el nuestro. Lucy ya tenía el dedo gordo alineado con los otros cuatro dedos del pie, un talón ancho y estable y un puente bien arqueado para absorber la energía de cada paso, zancada o salto, características todas ellas que no se aprecian en el pie de Burtele. “Lucy era totalmente bípeda, no iba a los árboles”, destacó Latimer.

El pie de Burtele se ha descubierto en una zona que hoy día es desierta pero que hace 3,4 millones de años tenía una vegetación tropical. “Los análisis físicos y químicos de los sedimentos nos indican que era una zona boscosa húmeda y con ríos”, añadió Beverly Saylor, coautora de la investigación, de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland, al igual que Haile-Selassie y Latimer.

Los fósiles se han descubierto a pocos kilómetros de donde apareció el esqueleto de Lucy en 1974. Dado que las dos especies vivieron en la misma época y en la misma región, los investigadores sugieren que ocuparon nichos ecológicos distintos. Según esta interpretación, el homínido de Burtele debió ocupar la periferia de la selva tropical y explotar los recursos de árboles y arbustos, mientras que los Australopitecus afarensis se expandieron fuera de la selva gracias al prodigio biomecánico de sus pies.

El descubrimiento “demuestra que nuestra evolución no fue un proceso lineal, con un único linaje en cada momento, sino que fue un proceso más complejo, con varios linajes conviviendo en una misma época y en una misma región”, destacó Haile-Selassie.

Por ahora, los investigadores no han atribuido el pie de Burtele a ninguna especie ni a ningún género. Es demasiado antiguo para ser humano, ya que el género Homo no aparece hasta un millón de años más tarde. Y las características de los ocho fósiles parecen excluir que se trate de un australopiteco. Incluso de una especie distinta de la de Lucy.

A lo que más se parece el pie de Burtele es al del Ardipithecus ramidus, un homínido de hace 4,4 millones de años también descubierto en Etiopía. Los ocho fósiles podrían corresponder así a un ardipiteco descendiente del ramidus. Pero “aún no tenemos suficiente material para atribuirlo a un género o a una especie”, explicó Haile-Selassie. Y “no se puede decir que sea un ardipiteco solo porque tenga una locomoción similar; podría ser [otro homínido] que hubiera conservado esta adaptación a la locomoción. Esperamos a recuperar más fósiles para comprender mejor qué ocurrió”.

Fuente: LA Vanguardia

« Newer Posts - Older Posts »

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: